Recuperada y trabajada a mano pieza por pieza. Cada veta y marca del tiempo cuenta una historia, haciendo de cada tabla un objeto único e irrepetible.
Fabricada en roble macizo de gran dureza y durabilidad, cuenta con mango de cuero natural, que aporta carácter, firmeza y un estilo bien rústico.
Ideal para picadas, quesos y fiambres, pensada para lucirse tanto en la mesa como en encuentros compartidos.